El testigo clave en el juicio que condenó al represor Miguel Etchecolatz fue visto por última vez el 18 de septiembre de 2006 en La Plata. Dos décadas después, su paradero continúa siendo una de las grandes deudas de la democracia argentina.
Este viernes se cumplen 20 años de la desaparición de Jorge Julio López, sobreviviente del terrorismo de Estado y testigo fundamental en uno de los primeros grandes juicios por delitos de lesa humanidad realizados tras la anulación de las leyes de impunidad.
López había sido secuestrado y sometido a torturas durante la última dictadura cívico-militar y, tres décadas después, brindó un testimonio clave ante el Tribunal Oral Federal N°1 de La Plata en el juicio contra Miguel Etchecolatz, exdirector de Investigaciones de la Policía Bonaerense. La Comisión Provincial por la Memoria (CPM) registra a López como víctima y querellante en aquel proceso, que terminó con la condena a reclusión perpetua del represor.
El 18 de septiembre de 2006 salió de su domicilio con destino a los tribunales platenses, donde debía presenciar los alegatos, pero nunca llegó. Desde entonces permanece desaparecido. La Secretaría de Derechos Humanos destacó a lo largo de los años que sus declaraciones resultaron fundamentales para reconstruir el funcionamiento de los centros clandestinos de detención del denominado Circuito Camps.
Veinte años después, todavía no se logró determinar qué ocurrió con López ni establecer judicialmente quiénes fueron responsables de su desaparición. El caso llegó además a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por cuestionamientos sobre la investigación y las tareas de búsqueda realizadas por el Estado argentino.
Jorge Julio López continúa oficialmente registrado como persona desaparecida y su ausencia permanece como un símbolo de la lucha por Memoria, Verdad y Justicia. A dos décadas de aquel 18 de septiembre, la pregunta que atravesó todos estos años sigue vigente: ¿Dónde está Jorge Julio López?