El Senado aprobó la reforma por 44 votos a favor y 23 en contra, y convirtió el proyecto en ley. La norma modifica el procedimiento tributario y crea un régimen simplificado para la declaración del Impuesto a las Ganancias.
El texto amplía el universo de contribuyentes que podrá utilizar la modalidad simplificada y establece una presunción de exactitud para las declaraciones presentadas bajo ese sistema. También redefine facultades de fiscalización de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero.
La ley incorpora una reducción automática del 25% para determinadas multas por infracciones formales. El beneficio alcanza a micro, pequeñas y medianas empresas, personas humanas, sucesiones indivisas y entidades sin fines de lucro que no estén clasificadas como Grandes Contribuyentes Nacionales.
Además, prevé mecanismos de regularización y reducciones de sanciones para incumplimientos anteriores. El objetivo expresado durante el debate es facilitar la incorporación al circuito financiero de ahorros que permanecen fuera del sistema, sin eliminar las obligaciones de justificar operaciones cuando corresponda.
La sanción parlamentaria no significa que todos los procedimientos estén disponibles de inmediato. Los contribuyentes deberán esperar la promulgación, la publicación oficial y las normas operativas de ARCA antes de modificar la forma en que presentan declaraciones o calculan sanciones.