El Senado provincial aprobó la adhesión de Buenos Aires a la Ley nacional 27.797 de calidad y seguridad sanitaria. El proyecto todavía debe ser tratado por Diputados antes de convertirse en ley bonaerense.

La norma nacional establece un marco para reducir daños evitables, protocolizar procesos de atención y mejorar la información y la participación de los pacientes. Sus disposiciones alcanzan a instituciones de salud públicas y privadas y complementan los derechos reconocidos por la legislación del paciente.

Entre sus herramientas figura el Registro Unificado de Eventos Centinela, destinado a reunir información sobre sucesos imprevistos que causen muerte o daños derivados de la atención. El sistema debe proteger la confidencialidad de los datos y servir para investigar riesgos y prevenir la repetición de incidentes.

La ley también promueve capacitación continua, estándares mínimos, evaluación de prácticas e información pública sobre su implementación. El enfoque busca que hospitales, clínicas y equipos incorporen procesos de mejora y seguridad, sin reemplazar los mecanismos administrativos o judiciales disponibles ante un caso concreto.

La votación del Senado no pone en marcha automáticamente esas obligaciones en toda la Provincia. Para completar la adhesión se necesita la aprobación de la Cámara de Diputados, además de la promulgación y las decisiones operativas que correspondan para aplicarla en el sistema bonaerense.