El presidente Javier Milei brindó este miércoles su tercer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. Renovó el reclamo argentino por las Islas Malvinas, convocó al Reino Unido a retomar el diálogo y planteó que su objetivo es construir una Argentina “libre, próspera y soberana”.
El mandatario dedicó uno de los principales tramos de su exposición a la cuestión Malvinas, a la que definió como una “causa nacional”. Milei sostuvo que la Argentina continuará con una estrategia pacífica para avanzar en el reclamo de soberanía y volvió a convocar al Reino Unido a negociar. Además, cuestionó la explotación de recursos naturales en el Atlántico Sur y afirmó que el país buscará adoptar medidas concretas para defender sus intereses.
El planteo se produjo semanas después de que el Gobierno nacional anunciara nuevas medidas vinculadas con las actividades hidrocarburíferas en las islas. La administración de Milei impulsó un proyecto para endurecer las sanciones contra empresas y personas que exploten recursos naturales sin autorización argentina, en medio de la disputa por el desarrollo petrolero Sea Lion.
Otro de los ejes fue la inteligencia artificial. Milei rechazó una regulación estatal restrictiva y presentó a esta tecnología como una herramienta capaz de impulsar fuertes aumentos de productividad. “Donde muchos ven una amenaza, nosotros vemos una frontera”, señaló, al tiempo que sostuvo que la Argentina buscará posicionarse entre los países que promuevan su desarrollo con mayor libertad.
El Presidente también lanzó fuertes críticas contra el funcionamiento de Naciones Unidas y cuestionó su actuación frente a distintos conflictos internacionales y durante la pandemia de coronavirus. En ese marco, ratificó el alineamiento de su gobierno con Estados Unidos e Israel. Milei cerró su intervención con una definición sobre el rumbo que pretende para el país: “Queremos una nación libre, próspera y soberana”.