Ambos gobiernos lanzaron el Corredor Andes-Atlántico, con financiamiento potencial de hasta US$7.000 millones hasta 2027. El marco apunta a energía, minerales críticos, transporte, redes eléctricas, conectividad digital y otras infraestructuras estratégicas.

El acuerdo fue presentado el miércoles 23 de septiembre en Nueva York por autoridades argentinas y estadounidenses, con participación de YPF y del Banco de Exportaciones e Importaciones de Estados Unidos. Según la información difundida, alrededor de US$6.000 millones se vincularían con el proyecto Argentina LNG.

El corredor busca conectar Vaca Muerta y el noroeste minero con puertos del Atlántico mediante inversiones en ferrocarriles, vías navegables, puertos, oleoductos y generación y transmisión eléctrica. También contempla procesamiento de minerales, sistemas digitales seguros, sector espacial comercial y tecnologías avanzadas.

La cifra anunciada funciona como un techo de financiamiento y no equivale a US$7.000 millones ya desembolsados. Cada proyecto deberá atravesar evaluaciones técnicas, comerciales, ambientales y financieras, además de las autorizaciones y contratos que correspondan.

El impacto sobre empleo, tarifas o actividad productiva tampoco será inmediato. Dependerá de qué iniciativas obtengan respaldo, dónde se ejecuten y en qué plazos; una comitiva del EXIM prevé visitar proyectos mineros del norte argentino durante octubre.