Santiago Peña dejó la Presidencia en medio de una crisis financiera que afectó a casi 3 millones de clientes de Ueno Bank. La intervención de la entidad provocó protestas y un pedido de juicio político en el Congreso.

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó este jueves 5 de noviembre su renuncia al cargo, en medio del escándalo financiero por la intervención de Ueno Bank y la creciente presión política. La decisión se produjo luego de que sectores de la oposición y del oficialismo impulsaran un juicio político en su contra.

La crisis comenzó cuando el Banco Central de Paraguay ordenó la intervención y disolución de Ueno Bank tras detectar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo exigido. La medida afectó a más de 2,9 millones de clientes que quedaron sin acceso a sus depósitos y generó manifestaciones en Asunción.

El escándalo también alcanzó al mandatario por sus anteriores vínculos comerciales con el grupo propietario de la entidad financiera, del que se desvinculó en 2025. Además, quedaron bajo investigación operaciones relacionadas con fondos públicos, mientras que ocho directivos del banco fueron detenidos.

En el Congreso, legisladores opositores y disidentes del Partido Colorado habían reunido 35 firmas para promover la destitución presidencial. La iniciativa necesitaba el respaldo de 53 de los 80 diputados para avanzar al Senado, donde se requerían 30 votos para concretar la remoción.

La salida de Peña abre un nuevo escenario político en Paraguay, mientras las autoridades buscan garantizar la devolución de los depósitos. El Congreso aprobó una normativa para acelerar los reintegros de hasta 121,7 millones de guaraníes por ahorrista, equivalentes a unos 19.800 dólares.