Un informe nacional proyectó una población con mayor expectativa de vida y menor natalidad. El cambio requerirá más prevención, cuidados prolongados y atención de enfermedades crónicas.

El Ministerio de Salud elaboró el análisis con datos de los censos de 2010 y 2022, registros actualizados hasta 2023 y proyecciones del INDEC hasta 2040. También participaron el Fondo de Población de las Naciones Unidas y el Banco Interamericano de Desarrollo.

El estudio advirtió que convivirán enfermedades crónicas vinculadas con el envejecimiento y patologías transmisibles que afectan principalmente a regiones con mayores carencias. Las necesidades serán diferentes según la estructura poblacional y sanitaria de cada provincia.

Entre las prioridades aparecen la formación de profesionales para las nuevas demandas, el fortalecimiento de las políticas preventivas y una mejor integración de la información sanitaria. El documento servirá como base para distribuir recursos y planificar servicios durante los próximos años.