Los créditos refinanciados ya representan el 25% de los préstamos en mora. Especialistas advierten sobre el creciente sobreendeudamiento de las familias y el aumento de la morosidad en el sistema financiero.

El incremento de la mora en los préstamos llevó a que cada vez más entidades financieras impulsen planes de refinanciación para sus clientes. Según datos relevados a partir de la Central de Deudores del Banco Central, los créditos refinanciados alcanzaron en abril los $2,5 billones, equivalentes al 1,7% del total del crédito otorgado y al 25% de los préstamos que presentan atrasos en los pagos.

El fenómeno se observa con mayor intensidad en los créditos destinados a las familias. De acuerdo con el director de EcoGo, Sebastián Menescaldi, los préstamos refinanciados para hogares prácticamente se duplicaron en los últimos meses, al pasar de $1,1 billones en octubre de 2025 a $2,2 billones en abril de este año. Sin embargo, la situación continúa siendo delicada: en uno de los principales bancos extranjeros que operan en el país, uno de cada cuatro clientes que refinanciaron su deuda volvió a incumplir con los pagos.

Ante este escenario, las entidades financieras comenzaron a aplicar medidas preventivas para reducir riesgos. El exdirector del Banco Central, Pablo Curat, explicó que muchos bancos disminuyen los límites de compra con tarjeta de crédito a quienes presentan dificultades recurrentes para cubrir el pago mínimo y, además, ofrecen refinanciar los saldos impagos mediante préstamos personales con cuotas fijas.

Los datos también reflejan una desaceleración del crédito al consumo. EcoGo informó que el stock total de préstamos cayó un 0,6% mensual, con una baja de 1,9% en los créditos destinados al consumo y de 0,3% en aquellos con garantía real. La única excepción fueron los préstamos orientados a empresas, que registraron un crecimiento real del 0,7% durante mayo.

Los especialistas coinciden en que el principal problema es el fuerte aumento del endeudamiento de los hogares. Menescaldi señaló que la deuda de las familias pasó de representar el 1,1% del Producto Bruto Interno (PBI) a cerca del 5%, lo que dificulta el cumplimiento de las obligaciones financieras. A esto se suma una situación aún más compleja en el sector extra bancario, donde casi la mitad de los créditos vinculados a la compra financiada de electrodomésticos acumula más de 90 días de atraso. Para Gustavo Neffa, socio de Research for Traders, muchas familias recurrieron al crédito para afrontar gastos básicos, pero luego encontraron dificultades para pagar las cuotas debido al aumento de tarifas, alquileres y servicios.