La medida impacta en vehículos de gama media y alta, con reducciones significativas en distintos modelos tras la quita del tributo.

La eliminación del impuesto interno a los autos de alta gama ya comenzó a reflejarse en el mercado, con bajas de precios que en algunos casos alcanzan hasta el 25%. La medida, impulsada por el Gobierno nacional, apunta a dinamizar el sector automotor y mejorar el acceso a vehículos que hasta ahora estaban fuertemente gravados.

El tributo, conocido como “impuesto al lujo”, afectaba principalmente a modelos de gama media-alta y alta, encareciendo de manera considerable sus valores finales. Con su eliminación, varias automotrices ajustaron sus listas de precios y trasladaron la baja directamente a los consumidores.

Entre los modelos alcanzados se destacan SUVs, sedanes y pickups que anteriormente superaban el umbral establecido por el impuesto. En algunos casos, la reducción fue cercana al 20%, mientras que en otros llegó hasta el 25%, generando una mejora en la competitividad frente a otros segmentos.

Desde el sector destacan que la medida podría reactivar las ventas, que venían golpeadas por la caída del consumo y el contexto económico. Además, señalan que la baja de precios podría ampliar el mercado y atraer a nuevos compradores.

De todos modos, advierten que el impacto final dependerá de otras variables, como el tipo de cambio, los costos de importación y la evolución de la inflación, factores que siguen condicionando el comportamiento del mercado automotor en Argentina.