La instalación podrá producir hasta 8.400 bidones de agua por día y permitirá dejar de tercerizar el proceso de envasado. Además, la empresa estatal incorporó 62 nuevos vehículos para reforzar su capacidad operativa.

El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, inauguró en Ensenada la primera planta embotelladora de agua potable de Aguas Bonaerenses (ABSA). La actividad contó con la participación del ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis; el presidente ejecutivo de la empresa, Hugo Obed; y el intendente Mario Secco.

La nueva instalación cuenta con capacidad para producir 8.400 bidones diarios y permitirá que ABSA realice directamente el proceso de envasado que hasta ahora tercerizaba con proveedores privados. Además, la producción estará destinada a abastecer a organismos y dependencias de la administración pública bonaerense.

Para poner en marcha la planta se construyó un nuevo edificio de acopio, se adquirieron equipos y se acondicionó el circuito de tratamiento de agua. Según se informó previamente, la inversión alcanzó los $555 millones e incluyó trabajos civiles, electromecánicos y logísticos. La instalación dispone además de una máquina automática capaz de enjuagar, llenar y tapar hasta 700 bidones por hora.

Durante la jornada también fueron entregadas 60 camionetas pick up y dos camiones destinados a la limpieza y desobstrucción de colectores cloacales. Con estas incorporaciones, la flota de ABSA alcanzó las 236 unidades, en el marco del proceso de fortalecimiento operativo de la compañía.

Kicillof destacó además que la Provincia avanza con una nueva planta que permitirá duplicar la capacidad de potabilización de agua y cuya finalización está prevista para 2027. El mandatario contrapuso estas inversiones con la política de privatizaciones impulsada por el Gobierno nacional y defendió el fortalecimiento de las empresas públicas bonaerenses.