La jueza Loretta Preska dejó sin efecto la sentencia por la estatización de la petrolera en 2012. El fallo representa un avance para el país, aunque la Corte Suprema de Estados Unidos todavía debe resolver si revisa el caso.

La jueza federal de Nueva York, Loretta Preska, formalizó la anulación de la condena que obligaba a la Argentina a pagar más de US$16.000 millones por la expropiación de YPF. La decisión permite cerrar el expediente en primera instancia y representa un nuevo avance judicial favorable al Estado argentino.

La magistrada acató la resolución de la Cámara de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que en marzo de 2026 había revocado la sentencia dictada en septiembre de 2023. En aquella oportunidad, Preska había condenado al país a pagar US$16.100 millones, una cifra que, con los intereses acumulados, llegó a superar los US$18.000 millones.

El conflicto judicial se originó por la estatización del 51% de las acciones de YPF en 2012, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner. Los antiguos accionistas minoritarios reclamaron una indemnización al considerar que el Estado argentino había incumplido las condiciones establecidas en el estatuto de la compañía.

Sin embargo, la Cámara de Apelaciones consideró que la sentencia original se había basado en una interpretación incorrecta de la legislación argentina. A partir de esa resolución, Preska dejó sin efecto formalmente su fallo y dio por concluida su intervención en el expediente.

Pese a este avance, el juicio todavía no está cerrado definitivamente. Los demandantes, encabezados por Burford Capital, acudieron a la Corte Suprema de Estados Unidos para solicitar una revisión. Si el máximo tribunal rechaza el pedido, quedará firme la decisión favorable a la Argentina y se pondrá fin al reclamo millonario.