El Presidente destacó la baja de la inflación al 1,9%, aseguró que continuará la desaceleración de los precios, defendió la estrategia diplomática sobre Malvinas y se refirió a la controversia generada tras la consagración de la Selección argentina.

El presidente Javier Milei realizó este miércoles un repaso de la marcha de su gestión durante una entrevista con el periodista Luis Majul, en la que defendió el rumbo económico del Gobierno, destacó la desaceleración de la inflación y aseguró que la economía continuará creciendo. Además, respondió a las críticas sobre su postura respecto de las Islas Malvinas y se refirió a la polémica surgida tras la final del Mundial.

En materia económica, el mandatario resaltó el último dato de inflación, que se ubicó en el 1,9% durante junio, y sostuvo que el resultado confirma la tendencia descendente de los precios. «La inflación se baja con una política monetaria dura y teniendo las cuentas fiscales en orden», afirmó. También destacó que la inflación núcleo fue del 1,6% y aseguró que «tarde o temprano la vamos a derrotar».

Milei sostuvo además que el Gobierno mantiene un «camino claro» basado en el equilibrio fiscal y aseguró que la economía continuará creciendo. En ese sentido, afirmó que la pobreza seguirá disminuyendo y reiteró que su administración logró sacar «14 millones de personas de la pobreza», además de reducir significativamente la pobreza infantil.

Consultado por el intercambio público entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, el Presidente evitó profundizar en la interna, aunque cuestionó a quienes, según consideró, «repiten como loro la chicanería kirchnerista». «Esto se va a resolver en las urnas», expresó al referirse a las diferencias políticas.

Finalmente, Milei defendió la política exterior de su Gobierno respecto de las Islas Malvinas y afirmó que «nunca en la historia argentina se hicieron los avances diplomáticos que estamos haciendo nosotros». Además, minimizó la controversia generada por la exhibición de una bandera vinculada al reclamo de soberanía durante la final del Mundial y sostuvo que, en caso de existir una sanción de la FIFA, «en el peor de los casos será una multa económica», descartando que el episodio tenga consecuencias diplomáticas de mayor alcance.