El presidente Javier Milei afirmó hoy que «ningún gobierno ha recibido una herencia peor» que la que su administración recibe, advirtió que «no existe una solución viable si no se ataca el déficit fiscal» y ratificó que el programa económico que se pondrá en marcha será de «shock», en su primer discurso como jefe de Estado.
Milei, tras jurar «por Dios y la Patria» durante el acto de asunción llevado a cabo en el marco de la Asamblea Legislativa, habló desde las escalinatas del Congreso, donde -ante ciudadanos y ciudadanas que se congregaron para acompañar el inicio de su mandato- aseguró que «hoy comienza una nueva etapa en la Argentina».
Los primeros detalles del plan económico que se pondrá en marcha serán presentados mañana por el ministro de Economía, Luis Caputo, en una conferencia de prensa que brindará en Casa de Gobierno, antes de la apertura de los mercados.
Milei, en un discurso que se extendió por espacio de algo más de 30 minutos, dijo que el resultado de las últimas elecciones presidenciales marcaron «un punto de quiebre de nuestra historia» y subrayó que «ningún gobierno ha recibido una herencia peor que la que estamos recibiendo nosotros».
Al respecto, sostuvo que «el kirchnerismo desde sus inicios, se jactaba de tener superávit gemelos, esto es superávit fiscal y externo, y hoy nos deja déficit gemelos por 17% del PBI, y a su vez, de esos 17 puntos del PBI, 15 puntos corresponden al déficit consolidado entre el Tesoro y el Banco Central, por lo tanto, no existe solución viable en la que se evite atacar al déficit fiscal».
También señaló que «de esos 15 puntos del déficit fiscal, 5 corresponden al Tesoro Nacional y 10 al Banco Central, por lo que la solución implica, por un lado, un ajuste fiscal en el sector público nacional de 5 puntos del PBI, que a diferencia del pasado, caerá casi totalmente sobre el Estado y no sobre el sector privado».
Por otro lado, se refirió al cepo cambiario, y expresó que se trata de «otra herencia de este gobierno que constituye una pesadilla social y productiva por lo que implica altas tasas de interés, bajo nivel de actividad, escaso nivel de empleo formal y salarios reales miserables que impulsan el aumento de pobres e indigentes».
En su primer mensaje como Presidente, en el que empleó la mayor parte del mismo para referirse a «la herencia recibida, Milei repitió en seis oportunidades que «no hay solución alternativa al ajuste».
«La solución implica un ajuste fiscal en el sector público nacional de 5 puntos del PBI, que caerá casi totalmente sobre el Estado y no sobre el sector privado», subrayó el flamante jefe del Estado.
En esa línea, reiteró que «no pueden quedar dudas de que la única posición posible es el ajuste, un ajuste ordenado y que caiga con toda su fuerza sobre el Estado y no sobre el sector privado. Sabemos que será duro», enfatizó.
En el mismo sentido, sostuvo que «tampoco hay lugar a la discusión entre shock y gradualismo» y argumentó que «desde un punto de vista empírico, todos los programas gradualistas terminaron mal, mientras que todos los programas de shock, salvo el de 1959, fueron exitosos», frente a lo que agregó que además, «si un país carece de reputación, como lamentablemente es el caso de Argentina, los empresarios no invertirán hasta que vean el ajuste fiscal», además de que «para hacer gradualismo es necesario que haya financiamiento. Y lamentablemente, no hay plata», completó.
«No hay alternativa al shock y eso impacta negativamente sobre el nivel de actividad, el empleo, los salarios reales, y la cantidad de pobres», anunció.
Como ya lo hizo días pasados durante un contacto con la prensa, Milei repitió que a causa de la herencia recibida «habrá estanflación», algo que «no es algo muy distinto a lo que ha pasado en los últimos 12 años en donde el PBI per cápita ha caído 15% en un contexto donde acumulamos 5.000% de inflación».
«Este es el último mal trago para comenzar la reconstrucción de Argentina», prometió, tras volver a calificar a la situación argentina como «crítica y de emergencia».
Frente a este cuadro de situación, el presidente también advirtió sobre la posibilidad de alcanzar una hiperinflación con una tasa anual de 3.600%.
«El sobrante de dinero en la economía hoy es el doble que había en la previa del Rodrigazo, y el Rodrigazo multiplicó por 6 veces la tasa de inflación, por lo que un evento similar significaría multiplicar la tasa de inflación por 12 veces y dado que la misma viene a un ritmo del 300%, podríamos pasar a una tasa anual de 3.600%», alertó.
Tras lo cual agregó que «dada la situación de los pasivos remunerados del Banco Central, la cual es peor que la que había en la previa de la hiperinflación de (Raúl) Alfonsín, en muy poco tiempo se podría llegar a una inflación a niveles del 15.000% anual».
Tras realizar estas advertencias, Milei enfatizó que su gobierno va «a luchar con uñas y dientes para erradicarla» y evitar que el país pueda caer en esa situación.
«Este número que parece un disparate, implica una inflación del 52% mensual, mientras que hoy viaja ya a un ritmo, de acuerdo a estimaciones privadas, que oscila entre el 20% y el 40% mensual para los meses entre diciembre a febrero», describió.
(Con información de Télam)