La escasez de Gas Natural Comprimido afecta a gran parte de las estaciones de servicio de la capital bonaerense. Taxistas, remiseros y particulares denuncian largas filas y dificultades para trabajar.
La crisis por el faltante de GNC continúa profundizándose en La Plata, donde la mayoría de las estaciones de servicio permanece sin suministro debido a las restricciones aplicadas por el sistema de distribución de gas en medio de la ola de frío. La situación genera complicaciones para miles de usuarios que dependen de este combustible para movilizarse y trabajar.
Según datos del sector, de las 46 estaciones de servicio que operan en la ciudad, entre 41 y 42 cuentan con contratos interrumpibles, por lo que quedan sujetas a cortes cuando aumenta la demanda residencial de gas. Solo un reducido grupo de estaciones con contratos firmes puede seguir expendiendo combustible, aunque con limitaciones.
La falta de GNC provocó extensas filas de vehículos en los pocos puntos habilitados para cargar combustible. Durante los últimos días se registraron colas de varias cuadras y protestas de taxistas, remiseros y transportistas que reclaman una solución urgente ante la imposibilidad de desarrollar normalmente sus actividades.
Desde la Cámara de GNC explicaron que el problema no responde a una falta de producción de gas, sino a las limitaciones en la capacidad de transporte y al fuerte incremento del consumo domiciliario durante las jornadas de bajas temperaturas. El sistema prioriza el abastecimiento de hogares, escuelas y hospitales, dejando en segundo plano a las estaciones de servicio y parte de la actividad industrial.
Mientras se espera el ingreso de nuevos cargamentos de Gas Natural Licuado (GNL) para reforzar el sistema, la incertidumbre persiste en la capital bonaerense. Los sectores afectados advierten que, de mantenerse las restricciones y las bajas temperaturas, el conflicto podría extenderse durante los próximos días.