Una familia necesita el equivalente a 22,7 años de ingresos para comprar una propiedad. El país quedó en el puesto 169 entre 181 naciones y presenta uno de los peores registros de América Latina.
Argentina se encuentra entre los países con mayores dificultades para acceder a una vivienda propia. Según el Informe de Ciudades Mundiales 2026 de ONU Hábitat, ocupa el puesto 169 entre 181 países en el ranking de asequibilidad habitacional.
El indicador compara el precio promedio de una propiedad con los ingresos anuales de un hogar. En el país, comprar una vivienda representa 22,7 años de ingresos completos, prácticamente el doble del promedio mundial, estimado en 11,2 años.
La situación argentina también es desfavorable frente a otros países de la región. En Brasil se necesitan 18,3 años de ingresos; en Perú, 19; Venezuela, 18,9; Colombia, 17,5; Chile, 15,6; Uruguay, 13,7; Ecuador, 11,1; y Bolivia, 10,5 años.
El acceso al crédito hipotecario tampoco alcanza para revertir el escenario. Simulaciones sobre líneas del Banco Nación para adquirir una propiedad de US$100.000 indican que una familia necesita demostrar ingresos mensuales de entre $3,24 millones y $4,69 millones, dependiendo del plazo seleccionado.
A nivel mundial, existen situaciones todavía más complejas: Siria encabeza el listado con una relación de 86,7 años de ingresos, seguida por Sri Lanka con 40,8 y China con 34,6 años. Los datos reflejan la fuerte brecha que existe en Argentina entre los salarios de los hogares y el valor necesario para alcanzar la vivienda propia.
