Una familia sin subsidios destinó $295.826 a luz, gas, agua y transporte durante julio. La canasta aumentó 4,6% mensual y 53% en un año.

El relevamiento del Instituto Interdisciplinario de Economía Política de la UBA y el Conicet mostró que los servicios representaron alrededor del 15% de un salario registrado promedio. Un año atrás, ese ingreso permitía cubrir más canastas que en la actualidad.

El transporte fue el componente más costoso, con $121.023 mensuales y una participación cercana al 41% del total. Le siguieron la electricidad, con $68.210; el gas natural, con $64.862; y el agua potable, con $41.724.

La electricidad registró el mayor aumento mensual, impulsada por las tarifas y el consumo invernal. La factura de gas también creció por la mayor demanda estacional, mientras que el gasto en agua mostró una reducción.

El dato refleja la presión de los gastos fijos sobre los hogares del Área Metropolitana. La evolución de tarifas, subsidios y consumo durante agosto determinará si esa carga continúa creciendo.