La Provincia y el municipio analizan las ofertas para ejecutar el recambio de la red de agua potable. La obra alcanzará a unos 10.000 vecinos del sector oeste de la ciudad.
El proyecto contempla reemplazar aproximadamente 27 kilómetros de cañerías antiguas y renovar 3.290 conexiones domiciliarias. Parte de la infraestructura tiene más de ocho décadas y presenta pérdidas que reducen la eficiencia del servicio.
La licitación recibió once propuestas que se encuentran bajo evaluación técnica y económica. El intendente Pablo Garate y el ministro bonaerense de Infraestructura, Gabriel Katopodis, revisaron el avance del proceso antes de la futura adjudicación.
La intervención representa la primera etapa de una renovación más amplia y permitirá reemplazar cerca del 25% de la red local. El objetivo es mejorar la presión, disminuir pérdidas y brindar mayor estabilidad en el suministro.