El presidente de Estados Unidos advirtió que “esta noche morirá toda una civilización” si Irán no cumple con su ultimátum. La crisis crece en Medio Oriente y ya hay miles de muertos y millones de desplazados.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una de sus advertencias más duras contra Irán al afirmar que “esta noche morirá toda una civilización” si el país no acepta las condiciones impuestas por Washington. La declaración se dio en el marco de un ultimátum que incluye la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, clave para el comercio global de petróleo.
El plazo fijado por la Casa Blanca vence este martes a las 20:00 hora de Washington (21:00 en Argentina), y marca un punto crítico en una escalada que ya lleva semanas de enfrentamientos directos e indirectos en la región. Trump incluso había anticipado que Estados Unidos podría “destruir un país entero en una noche” si no hay acuerdo.
En paralelo, se registraron ataques sobre infraestructuras clave en territorio iraní, en una ofensiva coordinada con Israel, mientras que Teherán respondió con amenazas de represalias que podrían extender el conflicto más allá de Medio Oriente. La Guardia Revolucionaria advirtió que cualquier agresión será respondida con mayor alcance y contundencia.
El impacto humano ya es significativo: se reportan más de 1.900 muertos en Irán, 1.400 en Líbano y decenas de víctimas en otros países de la región, además de al menos 23 fallecidos en Israel y 13 soldados estadounidenses. A esto se suman millones de personas desplazadas por la guerra.
La comunidad internacional sigue con preocupación la evolución del conflicto, que podría convertirse en un punto de inflexión global. Analistas advierten que un ataque a gran escala sobre infraestructura civil podría derivar en consecuencias humanitarias y económicas de alcance mundial.