Los trabajos se desarrollan entre el Acceso Sudeste y el peaje de Hudson, con una inversión superior a los $21 mil millones y el objetivo de mejorar la circulación en uno de los corredores más transitados del AMBA.
El gobernador bonaerense Axel Kicillof recorrió este martes la obra del cuarto carril de la Autopista Buenos Aires–La Plata, en el tramo comprendido entre el Acceso Sudeste y el peaje de Hudson. La visita se realizó junto al ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis; el ministro de Gobierno, Carlos Bianco; el presidente de AUBASA, José Arteaga; y el gerente general de la empresa, Pablo Ceriani.
La intervención se extiende a lo largo de 20 kilómetros en sentido a La Plata y alcanza a los distritos de Quilmes, Berazategui y Avellaneda. Se trata de una zona estratégica por la que circulan más de 200 mil vehículos por día, lo que convierte a la autopista en uno de los corredores viales más importantes de la provincia de Buenos Aires.
Con una inversión de $21.439 millones, el proyecto a cargo de AUBASA no solo contempla la construcción de un nuevo carril, sino también la repavimentación de los carriles existentes, nuevas tareas de señalización y una puesta en valor integral de la traza, con el objetivo de mejorar la seguridad vial y reducir los tiempos de viaje.
Según se informó, las tareas se realizan de lunes a viernes en horario nocturno, entre las 20 y las 6, para minimizar el impacto en el tránsito durante las horas pico. Además, la obra avanza de a un carril por vez, garantizando que siempre haya al menos una vía habilitada para la circulación.
De acuerdo con lo señalado por autoridades provinciales en distintos medios, la ampliación de la autopista forma parte de un plan más amplio de inversión en infraestructura vial, orientado a fortalecer la conectividad del área metropolitana y acompañar el crecimiento del tránsito en los principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano.