La senadora libertaria aseguró que la iniciativa permitirá acuerdos por empresa y por provincia, limitará la cuota sindical y dará mayor flexibilidad al mercado laboral. También sostuvo que es “una ley del Congreso” y cuestionó los planteos gremiales.
La senadora libertaria Patricia Bullrich defendió este jueves la Reforma Laboral antes de ingresar al Congreso y cuestionó la intención de algunos sectores sindicales de judicializar la norma. “La reforma laboral es una reforma extraordinariamente importante”, afirmó ante la prensa, al tiempo que se mostró confiada en la solidez jurídica del proyecto aprobado por el Parlamento.
Bullrich explicó que uno de los ejes centrales de la iniciativa es la posibilidad de que “cada empresa, cada trabajador pueda hacer un convenio en su lugar de trabajo”, lo que —según detalló— permitirá adaptar las condiciones laborales a las necesidades concretas de cada actividad. En esa línea, destacó que las provincias también podrán adecuar los marcos laborales a sus realidades productivas.
Otro de los puntos que remarcó fue la reducción de la cuota sindical. “Se ponen límites muy fuertes a la cuota sindical, que hoy es de un 5 o 6%, y va a poder tener sólo un 2%”, sostuvo. Para la legisladora, esta medida obligará a los gremios a ser “más austeros” en el manejo de sus recursos y transparentar su funcionamiento.
En relación con las advertencias de judicialización, Bullrich fue tajante: “No sé por qué la van a judicializar porque es una ley del Congreso de la Nación”. En ese sentido, defendió la legitimidad institucional de la reforma y aseguró que el debate ya se dio en el ámbito parlamentario.
La Reforma Laboral generó fuerte resistencia de distintos sectores sindicales, que anticiparon presentaciones judiciales por considerar que vulnera derechos adquiridos. Desde el oficialismo, en cambio, sostienen que la norma apunta a modernizar el mercado de trabajo, fomentar la inversión y promover la generación de empleo formal en todo el país.