Un informe de la Universidad Católica Argentina advierte sobre el deterioro de las condiciones de vida en la infancia, con fuertes carencias alimentarias y desigualdades estructurales.
Un informe del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA) encendió una señal de alarma sobre la situación de la niñez en el país: el 60% de los niños vive en condiciones de pobreza y un 30% no accede a una alimentación regular. Los datos reflejan un deterioro sostenido en los indicadores sociales que afectan especialmente a los sectores más vulnerables.
El estudio detalla que la inseguridad alimentaria impacta de manera directa en el desarrollo infantil, con consecuencias en la salud, el rendimiento escolar y las oportunidades futuras. Dentro de ese universo, una parte significativa de los menores atraviesa situaciones de hambre más severas, lo que agrava aún más el cuadro social.
Además, el informe remarca que la pobreza infantil no se limita únicamente a la falta de ingresos, sino que incluye múltiples dimensiones como el acceso a la educación, la vivienda digna y los servicios básicos. Estas carencias estructurales profundizan la desigualdad y condicionan el presente y el futuro de millones de chicos en la Argentina.
Otro de los puntos destacados es la persistencia de brechas territoriales, con mayores niveles de pobreza en regiones del norte del país y en los cordones urbanos más vulnerables. En estos contextos, las dificultades para cubrir necesidades básicas se vuelven más agudas y sostenidas en el tiempo.
Desde la UCA advirtieron sobre la necesidad urgente de políticas públicas integrales que atiendan la problemática de manera estructural. El informe plantea que, sin intervenciones sostenidas, el escenario podría agravarse y consolidar un ciclo de pobreza difícil de revertir en las próximas generaciones.