Expulsión inmediata para condenados y nuevos requisitos para el acceso a servicios. Se hará efectiva la medida a través de un decreto.

El vocero presidencial Manuel Adorni anunció este miércoles una serie de modificaciones en el régimen migratorio argentino. Las medidas incluyen restricciones más severas para el ingreso y la permanencia de extranjeros en el país, así como nuevas condiciones para el acceso a servicios públicos por parte de inmigrantes.

“De ahora en adelante, cualquier condenado que intente ingresar a través de la frontera será rechazado por las autoridades migratorias”, afirmó Adorni. En la misma línea, indicó que “quienes sean encontrados en flagrancia ingresando por pasos no habilitados serán inmediatamente expulsados”.

El funcionario también explicó que todo extranjero que sea condenado por un delito —sin importar su gravedad— será deportado. Para agilizar el proceso, se reducirán los plazos de apelación de las expulsiones, que actualmente se extienden por años.

Además dijo que los inmigrantes ilegales, residentes transitorios y temporales deberán pagar por los servicios de salud pública. “Quienes ingresen a la Argentina tendrán que presentar un seguro médico para garantizar esa capacidad de pago”, señaló.

En el ámbito educativo, se habilitará a las universidades nacionales a cobrar por sus servicios a estudiantes extranjeros, “si así lo desean, respetando la autonomía universitaria”.

Finalmente, se modificará el criterio para otorgar la ciudadanía argentina: solo podrán acceder a ella quienes residan de manera continua durante al menos dos años en el país, sin abandonar el territorio nacional durante ese período.