El Ejecutivo no prevé un programa estatal para rescatar a las familias con dificultades financieras. La estrategia oficial apunta a que bancos y entidades privadas ofrezcan planes de refinanciación.
La morosidad de los hogares llegó al 12,7% en junio y cerca de seis millones de personas quedaron sin acceso a nuevos préstamos, según datos relevados por el sector financiero. Entre las compañías de crédito no bancarias, el incumplimiento alcanzó niveles todavía mayores.
El Banco Nación informó que ya concretó más de 62.000 refinanciaciones por un monto superior a $310.000 millones. La entidad pública ofrece la posibilidad de unificar compromisos financieros y extender los plazos de devolución.
El Gobierno considera que las soluciones deben ser canalizadas por cada banco, de acuerdo con la situación de sus clientes. Para los hogares, esto implica que no habrá una asistencia general y que deberán solicitar condiciones particulares antes de que sus deudas continúen acumulando intereses.