El gobierno de Javier Milei se prepara para convocar a sesiones extraordinarias a partir del miércoles 10 de diciembre, en un cierre de año marcado por la actividad política intensa pero sin señales de conflictividad social que alteren al oficialismo, que la próxima semana cumplirá dos años de gestión.
Según confirmaron fuentes oficiales, el llamado podría oficializarse este viernes. La agenda tendrá como protagonista central la reforma laboral, cuyo texto final fue cerrado en los últimos días por los equipos técnicos del Ejecutivo.
La Casa Rosada busca garantizar que el proyecto llegue al Congreso sin interferencias y con un respaldo interno sólido dentro de La Libertad Avanza, pese a las fuertes resistencias planteadas por el sindicalismo y las centrales obreras.
La reforma laboral aparece como la apuesta legislativa más ambiciosa del Gobierno para este verano. Con sesiones extraordinarias previstas entre el 10 y el 31 de diciembre, el oficialismo confía en que su reciente consolidación como primera minoría le permita impulsar la discusión en la Cámara de Diputados.
En el entorno presidencial reconocen que no habrá un apoyo masivo de la oposición, pero consideran que el clima social actual —sin protestas de magnitud y con relativa calma en las calles— juega a favor de avanzar con el debate parlamentario.
Desde el Ejecutivo sostienen que este es el momento político adecuado para intentar aprobar una reforma que consideran clave para “modernizar” el mercado laboral y dinamizar la actividad económica durante 2026.