Desde su lugar de detención en San José 1111, Cristina Fernández de Kirchner envió este miércoles un mensaje grabado a la militancia reunida en Plaza de Mayo, tras ser notificada de la prisión domiciliaria dispuesta por la Justicia en el marco de la causa Vialidad. Firme, tranquila y con tono combativo, la expresidenta agradeció las muestras de afecto, criticó duramente al gobierno de Javier Milei y dejó una consigna que resonó con fuerza en la histórica plaza: “Vamos a volver”.

“Me gusta ese ‘vamos a volver’ porque revela una voluntad: la de volver a tener un país donde los pibes puedan comer cuatro veces al día, donde los laburantes lleguen a fin de mes, donde los jubilados tengan remedios”, expresó Fernández de Kirchner en uno de los pasajes más emotivos de su discurso.

El mensaje también incluyó duras críticas al actual modelo económico, al que definió como “insostenible” y “repetición de experiencias ya fracasadas como las de Martínez de Hoz y Cavallo”. Señaló al ministro Luis Caputo como parte de una estrategia de endeudamiento y maquillaje de las reservas: “Alquila dólares para simular que tiene reservas. Más chanta no se consigue”.

La exmandataria denunció que su prisión no es más que una represalia del poder económico ante el crecimiento de una figura política que, según afirmó, “volvería a ganar si la dejaran competir”: “Pueden encerrarme a mí, pero no van a poder encerrar al pueblo argentino. Los que están asustados no somos nosotros, son ellos”.

En un llamado a la organización y la claridad política, insistió en que el verdadero problema del país es un modelo de concentración económica, sostenido por “un partido judicial” que actúa en sintonía con los sectores de poder: “Poder económico más partido judicial y el resto que se joda”, dijo.

Finalmente, cerró su intervención con un mensaje cargado de mística política y promesa de retorno:

“Vamos a volver, y además vamos a volver con más sabiduría, con más unidad, con más fuerza. Desde donde me toque estar, voy a seguir ahí con ustedes. Porque tenemos algo que ellos jamás van a tener: tenemos pueblo, tenemos memoria, tenemos historia y tenemos patria”.

La Plaza de Mayo, colmada por miles de militantes, respondió a ese mensaje con aplausos y cánticos que, una vez más, hicieron vibrar el corazón del peronismo.