Un informe reciente revela fuertes desigualdades en el mercado laboral argentino, con distritos que registran altos niveles de desempleo frente a otros con mejores indicadores.

El mapa de la desocupación en Argentina muestra un escenario heterogéneo, con importantes diferencias entre regiones. Según los últimos datos oficiales difundidos, algunas ciudades concentran los niveles más altos de desempleo, reflejando las dificultades estructurales del mercado laboral en determinados puntos del país.

En ese marco, el ranking de mayor desocupación lo encabeza el Gran Buenos Aires, seguido por el Gran Córdoba y el Gran Rosario, tres de los principales conglomerados urbanos del país donde la falta de empleo se mantiene como una de las principales preocupaciones sociales.

Entre las zonas más afectadas aparecen varios conglomerados del conurbano bonaerense y del interior, donde la falta de oportunidades laborales impacta con mayor fuerza. En estos distritos, la combinación de menor actividad económica, alta informalidad y caída del empleo registrado profundiza la problemática.

En contraste, otras ciudades exhiben mejores indicadores, con tasas de desocupación más bajas vinculadas a economías regionales más dinámicas o a una mayor diversificación productiva. Sin embargo, el informe advierte que incluso en estos casos persisten desafíos relacionados con la calidad del empleo y los ingresos.

El relevamiento también pone el foco en las brechas entre regiones, evidenciando que el acceso al trabajo no es uniforme en el país. Especialistas coinciden en que revertir este escenario requerirá políticas sostenidas que impulsen la actividad económica y promuevan la generación de empleo formal.

El ranking

Gran La Plata (9,5% de desempleo), Mar del Plata (9,5%), San Nicolás-Villa Constitución (9,4%), Gran Córdoba (8,8%) y Río Cuarto (8,6%). La ciudad con menor desempleo dentro de esa región fue el Gran Paraná, con una tasa del 4,1 por ciento.