La administración nacional oficializó el inicio del proceso para privatizar Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), con una licitación abierta a capitales locales y extranjeros en el marco de su plan de reestructuración de empresas públicas.

El Gobierno nacional oficializó el llamado a licitación nacional e internacional para avanzar con la privatización de Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), una de las principales empresas públicas del país encargada del servicio de agua potable y saneamiento en el Área Metropolitana de Buenos Aires.

La medida se enmarca en la estrategia de la administración de Javier Milei de reducir la participación del Estado en empresas públicas y promover el ingreso de capital privado en sectores estratégicos. Con esta decisión, se pone en marcha el proceso formal para transferir la operación de AySA a manos privadas, aunque todavía deberán definirse los pliegos, condiciones y plazos específicos del proceso licitatorio.

AySA presta servicio a millones de usuarios en la Ciudad de Buenos Aires y 26 municipios del conurbano bonaerense, por lo que la decisión tiene impacto directo sobre una porción significativa de la población. El debate gira en torno al futuro de las tarifas, la continuidad de las obras de infraestructura y el alcance del servicio bajo un nuevo esquema de gestión.

La privatización de AySA se suma a otras iniciativas impulsadas por el Gobierno nacional para reformular el rol del Estado en la economía, en línea con el programa de ajuste y desregulación promovido desde el inicio de la gestión. El avance del proceso abrirá una nueva discusión política y social sobre el acceso a servicios esenciales y el modelo de administración de empresas públicas.