El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) informó este martes 10 de febrero que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero de 2026 registró un aumento del 2,9% respecto de diciembre de 2025, continuando con una tendencia ascendente tras varios meses de desaceleración en 2025 y superando las expectativas de mercado. La variación interanual se ubicó en 32,4%, según el organismo. 

Este dato representa una aceleración mensual frente al 2,8% registrado en diciembre y marca un regreso de la inflación por encima de tasas que muchos analistas consideraban en descenso tras los logros de 2025. El incremento de precios está impulsado principalmente por rubros sensibles al bolsillo de los hogares, como alimentos y bebidas no alcohólicas, que lideran los aumentos, seguido por servicios vinculados a restaurantes, hoteles, comunicación y vivienda. 

El anuncio llega en un contexto de controversia para el organismo estadístico: días antes de la publicación, se registró la renuncia del director de INDEC, Marco Lavagna, y el Gobierno postergó indefinidamente la implementación de una nueva metodología de medición del IPC, que incluía una canasta de consumo más actualizada, generando dudas sobre la transparencia y credibilidad de los datos oficiales. 

El incremento de enero de 2,9% rompe con la pauta de estabilidad que venía sosteniendo el índice desde mediados de 2025, cuando la inflación mensual había caído a niveles históricamente bajos (1,5% en mayo) durante la gestión económica posterior a 2023. La aceleración continúa alimentando el debate sobre la evolución del costo de vida y los desafíos que enfrenta el país para consolidar una desinflación duradera.