El Presidente rechazó que exista una crisis interna en el oficialismo, respaldó a Santiago Caputo y Martín Menem, y volvió a marcar diferencias con Mauricio Macri al defender el ajuste fiscal, la baja de la inflación y la política de desregulación.

El presidente Javier Milei negó que exista una interna real dentro de La Libertad Avanza y aseguró que la polémica del fin de semana en el oficialismo fue una maniobra “prefabricada” para perjudicar al titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem. “Eso fue algo que le han plantado a Martín Menem”, afirmó en una entrevista, al tiempo que ratificó la continuidad de la mesa política del espacio con Santiago Caputo como una figura central.

En ese marco, Milei buscó desdramatizar las diferencias dentro del oficialismo y sostuvo que las discrepancias son parte del funcionamiento normal de un equipo político. “Si todos pensáramos igual, significa que no está pensando nadie”, planteó. Además, fue enfático al hablar de su vínculo con el asesor presidencial: “Santiago Caputo es como un hermano para mí”, mientras que calificó como “fenomenal” el trabajo de Menem al frente de Diputados.

En el plano económico, el mandatario volvió a tomar distancia de la gestión de Mauricio Macri, aunque aclaró que no se trató de una crítica personal sino de una comparación de modelos. Cuestionó decisiones como la ley de alquileres y defendió su política de desregulación, al considerar que la intervención estatal perjudica a los sectores más vulnerables. También remarcó que, a diferencia del gobierno de Cambiemos, su administración alcanzó “equilibrio fiscal y equilibrio en la cuenta corriente”.

Milei también reivindicó los resultados de su gestión y enumeró lo que consideró promesas cumplidas de campaña. Aseguró que logró reducir la inflación, terminar con los piquetes y sacar a “14 millones de argentinos de la pobreza”. “El ajuste lo pagó el Estado”, insistió, al defender el recorte del gasto público como eje de su programa económico.

Respecto a una eventual dolarización, el Presidente aclaró que no será una decisión impuesta por el Gobierno, sino que dependerá de la elección de los ciudadanos. Según explicó, el saneamiento del Banco Central fortaleció al peso como instrumento financiero en el corto plazo, lo que alejó ese escenario inmediato. “Yo no voy a ir contra la voluntad de los argentinos. Soy liberal”, afirmó, al defender el esquema de libre competencia de monedas.