La Asociación Abuelas de Plaza de Mayo confirmó este lunes la restitución del nieto número 140, hijo de Graciela Romero y Raúl Eugenio Metz, nacido en abril de 1977 mientras su madre se encontraba secuestrada en el centro clandestino de detención “La Escuelita”, en Bahía Blanca, durante la última dictadura cívico-militar.
La noticia fue anunciada en una conferencia de prensa realizada en la Casa por la Identidad del Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA), con la presencia de Estela de Carlotto, presidenta de Abuelas, quien celebró este nuevo logro en la incansable búsqueda por la verdad y la justicia.
“Es un bálsamo en medio de circunstancias difíciles”, expresó con emoción, y agradeció poder seguir adelante con claridad y fuerza, honrando la memoria de las abuelas que ya no están, el acompañamiento del equipo de trabajo y el compromiso de los nietos y nietas restituidos.
Durante el acto también tomó la palabra Adriana, hermana del nieto restituido, quien tenía apenas un año cuando su madre dio a luz en cautiverio. Nunca abandonó la búsqueda. La familia había sido secuestrada en Cutral Co, provincia de Neuquén, y luego trasladada a Bahía Blanca, donde Graciela dio a luz en condiciones de absoluta clandestinidad. Desde entonces, tanto ella como Raúl Metz permanecen desaparecidos y se presume que fueron asesinados poco tiempo después del parto.
Adriana fue criada por sus abuelos paternos, Oscar y Elisa. Esta última fue una de las mujeres que integró los inicios del movimiento de Abuelas de Plaza de Mayo, convirtiéndose en una de las tantas luchadoras por la recuperación de los niños y niñas apropiados durante la dictadura.
Durante la conferencia, se reconoció también la labor de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CONADI), cuyo trabajo fue clave en esta restitución. A pesar de la falta de recursos y condiciones adversas, sus equipos siguen trabajando con firmeza por el derecho a la identidad.
“Con esta restitución reafirmamos que nuestros nietos y nietas están entre nosotros. Los vamos a encontrar. Llevamos 47 años de búsqueda y vamos a seguir hasta encontrarlos a todos”, concluyó Estela de Carlotto.