Todas las cámaras empresariales de colectivos han decidido mantener la reducción del servicio en un 50% en la mayoría de las líneas que circulan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Esta medida, que comenzó a fines de la semana pasada, comenzó a hacer sentir su impacto este martes después de las celebraciones de Navidad y permanecerá vigente hasta nuevo aviso.

La decisión de reducir el servicio se debe a la brecha significativa entre la tarifa, que se encuentra congelada desde agosto, y los costos que han aumentado de manera constante semana a semana. Según los representantes de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), la inflación mensual del 20% ha generado dificultades económicas para las empresas de colectivos, ya que los subsidios y tarifas se mantienen en niveles de agosto y septiembre.

Luciano Fusaro, vicepresidente de AAETA, expresó que la falta de reconocimiento de la inflación desde agosto ha afectado negativamente a las empresas, limitando su capacidad para adquirir insumos esenciales como el gasoil, que ha experimentado un aumento reciente. Ante esta situación, las empresas han ajustado la frecuencia del servicio para adaptarse a sus limitaciones financieras.