El Senado argentino rechazó por un estrecho margen el proyecto de ley de «Ficha Limpia», una iniciativa que buscaba impedir que personas con condenas por corrupción confirmadas en segunda instancia pudieran postularse a cargos públicos. La votación, que resultó en 36 votos a favor y 35 en contra, no alcanzó la mayoría necesaria de 37 votos para su aprobación, dejando sin efecto la media sanción previamente otorgada por la Cámara de Diputados.

Este resultado tiene implicancias directas para la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, cuya condena en la causa Vialidad fue ratificada por la Cámara de Casación en noviembre de 2024. De haberse aprobado la ley, Fernández de Kirchner habría quedado inhabilitada para competir en las elecciones nacionales de octubre de 2025. Con el rechazo del Senado, la exmandataria mantiene la posibilidad de presentarse como candidata, si así lo decide.

El proyecto de «Ficha Limpia» fue impulsado por el gobierno del presidente Javier Milei y contaba con el respaldo de bloques como La Libertad Avanza, el PRO y sectores de la UCR. Sin embargo, enfrentó una fuerte oposición por parte de Unión por la Patria y otros sectores que lo consideraban una maniobra para proscribir políticamente a Fernández de Kirchner. Durante el debate, legisladores del peronismo argumentaron que la iniciativa apuntaba directamente a impedir la participación política de la exmandataria.

El rechazo del proyecto en el Senado refleja las tensiones políticas actuales y deja abierta la posibilidad de que figuras con condenas judiciales, como Cristina Fernández de Kirchner, puedan competir en las próximas elecciones.