El ajuste será cercano al 1% y forma parte del esquema de actualización periódica de los servicios energéticos en territorio bonaerense.
La provincia de Buenos Aires autorizó un nuevo incremento en la tarifa de electricidad que comenzará a regir a partir de mayo. El ajuste será cercano al 1% y se suma a las actualizaciones mensuales que vienen aplicándose en el marco de la política de recomposición del sistema energético.
Según se informó, el aumento impactará en las facturas de los usuarios residenciales y comerciales, aunque con una incidencia moderada debido al bajo porcentaje aplicado. La medida responde a la necesidad de sostener el funcionamiento del sistema eléctrico y acompañar los costos operativos del sector.
El esquema de subas graduales busca evitar saltos bruscos en las tarifas, distribuyendo los incrementos a lo largo del año. De esta manera, el Gobierno provincial continúa alineando los valores del servicio con la estructura de costos vigente.
En términos concretos, el impacto en las facturas dependerá del nivel de consumo de cada usuario, aunque se prevé que el traslado sea limitado. Las autoridades remarcaron que se mantiene la segmentación tarifaria para proteger a los sectores de menores ingresos.
Este nuevo ajuste se enmarca en un contexto de revisión periódica de tarifas a nivel nacional y provincial, donde los servicios públicos continúan en proceso de actualización tras años de congelamiento.