El Gobierno nacional oficializó este viernes la prórroga de las retenciones reducidas únicamente para el trigo y la cebada, en el marco de la finalización del esquema de derechos de exportación más bajos que regía desde principios de este año. La medida, que no incluye a la soja ni al maíz, fue publicada en el Boletín Oficial a través del decreto 439/2025.
Con esta decisión, las alícuotas para la soja y sus derivados volverán a incrementarse a partir del martes 1° de julio, lo que representa un fuerte cambio en la política tributaria sobre los principales complejos agroexportadores del país.
Según lo dispuesto, el trigo y la cebada mantendrán sus actuales retenciones del 9,5% hasta el 31 de marzo de 2026, en línea con el calendario agrícola de cultivos cuya siembra se encuentra en pleno desarrollo.
En contraste, la soja pasará del actual 26% al 33% en materia de derechos de exportación. El maíz y el sorgo tributarán del 9,5% al 12%, mientras que el girasol subirá del 5,5% al 7%, salvo que haya modificaciones de último momento por parte del Poder Ejecutivo.
La decisión generó preocupación en el sector agropecuario, que venía reclamando previsibilidad fiscal para los principales cultivos de exportación. Con este nuevo esquema, el Gobierno busca reforzar la recaudación, aunque a costa de una mayor presión sobre los productores de granos.