El Gobierno nacional respondió a dichos de funcionarios británicos y reiteró su posición histórica sobre las islas, apoyándose en resoluciones de la ONU y denuncias por explotación de recursos.

La Argentina expresó un fuerte rechazo a recientes declaraciones de altos funcionarios del Reino Unido y reafirmó sus derechos soberanos sobre las Islas Malvinas, así como sobre las Georgias del Sur y Sandwich del Sur. A través de un comunicado, el país sostuvo que la ocupación británica iniciada en 1833 fue “un acto de fuerza contrario al derecho internacional” que vulneró su integridad territorial.

En ese sentido, el Gobierno recordó que la Asamblea General de las Naciones Unidas reconoció la existencia de una disputa de soberanía mediante la Resolución 2065 e instó a ambas partes a negociar. Además, subrayó que ese llamado fue respaldado por distintos organismos internacionales como la Organización de los Estados Americanos, el Mercado Común del Sur y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, entre otros espacios multilaterales.

Otro de los puntos centrales del comunicado fue el rechazo al principio de libre determinación invocado por el Reino Unido. Según la posición argentina, los actuales habitantes de las islas no son considerados un “pueblo” por las Naciones Unidas, por lo que no pueden decidir sobre una disputa territorial. En esa línea, también se desestimó el referéndum realizado en 2013.

Por otra parte, se denunciaron actividades ilegales vinculadas a la exploración y explotación de recursos naturales en la zona. En particular, se apuntó contra las empresas Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum por avanzar en el proyecto hidrocarburífero Sea Lion, al considerar que violan resoluciones internacionales y desconocen los derechos soberanos argentinos.

Finalmente, la Argentina reiteró su disposición a retomar negociaciones bilaterales con el Reino Unido para alcanzar una solución pacífica al conflicto. “Por historia, por derecho y por convicción: las Malvinas son argentinas”, concluyó el pronunciamiento oficial, que también agradeció el respaldo de la comunidad internacional.