La histórica empresa paralizó su planta industrial en medio de la caída de la producción y el consumo. El impacto alcanza de lleno al empleo en el sector manufacturero.

La fábrica de neumáticos Fate cerró su planta industrial y despidió a más de 900 trabajadores, en una decisión que profundiza la crisis en el sector productivo. La medida se conoció en las últimas horas y generó fuerte preocupación entre los empleados y el gremio del neumático.

Según se informó, la empresa resolvió frenar la actividad en su planta principal en un contexto de caída de ventas, retracción del mercado interno y dificultades para sostener los niveles de producción. La compañía venía atravesando tensiones económicas y laborales en los últimos meses.

El cierre implica un golpe significativo para la industria del neumático, que ya enfrentaba un escenario complejo por la baja demanda y la competencia de productos importados. La pérdida de más de 900 puestos de trabajo impacta no solo en las familias afectadas sino también en la cadena de proveedores y en la economía regional.

Desde el sector sindical anticiparon que evaluarán medidas frente a la decisión empresaria, mientras crece la incertidumbre sobre el futuro de la actividad y la posibilidad de una eventual reapertura o reestructuración de la firma.