Damián Di Pace, director de la consultora Focus Market, señaló que la inflación y los ajustes económicos en Argentina afectan gravemente a la clase media, que ve su poder adquisitivo cada vez más reducido. Esto obliga a muchas familias a recortar gastos en ocio y vacaciones para cubrir sus necesidades básicas.

Un ejemplo del salario de un presupuesto mensual se distribuye en tres áreas: servicios del hogar, alimentos y salud, y entretenimiento.

Entre los costos más elevados se encuentra el mantenimiento del hogar, que incluye pagos de electricidad, gas, Internet, y seguros, con un total de $1.496.367. Además, el cuidado del abuelo Abraham en una residencia geriátrica significaría un gasto extra de $668.154.

Los gastos en alimentación, educación y salud suman otros $1.340.308. Esto incluye la educación privada, la obra social de la familia, que es otro gran desembolso.

Finalmente, el ocio y las vacaciones representan un gasto de $946.610. La familia planeaba un viaje a Brasil, financiado con un préstamo que sumaría aún más a sus gastos mensuales.

Para salir de esta crisis financiera, varias familias optaron por medidas drásticas: vender su auto y depositar el dinero en un plazo fijo para generar ingresos adicionales. También trasladaron a los niños a una escuela pública y cancelaron las vacaciones, lo que ha permitido reducir sus gastos a $1.801.265 y finalmente cerrar el mes con un superávit de $438.674. Esto les permite cierta flexibilidad para retomar algunas actividades recreativas a futuro.