El Gobierno nacional aprobó nuevos cuadros tarifarios para el servicio de gas natural, que implican aumentos en las facturas y una reducción en los subsidios estatales. La medida forma parte del esquema de actualización de tarifas energéticas que busca achicar el gasto público.

Según la resolución oficial, los incrementos impactan de manera distinta según el nivel de ingresos de los usuarios. En el caso de los hogares de mayores ingresos (Nivel 1), la quita de subsidios es total, por lo que pagan el costo pleno del servicio. En tanto, los usuarios de ingresos medios (Nivel 3) y bajos (Nivel 2) continúan con asistencia estatal, aunque con recortes en los beneficios.

En cuanto a los valores concretos, el nuevo cuadro tarifario fija diferencias según región y nivel de consumo. Por ejemplo, para consumos de hasta 1.000 m³ anuales, el cargo variable por consumo se ubica en $135,13 para la Ciudad de Buenos Aires y $136,57 para la provincia de Buenos Aires. Este valor disminuye progresivamente para rangos superiores de consumo, en una estructura escalonada que penaliza menos los mayores volúmenes consumidos.

Además, se mantienen los bloques de consumo subsidiado para los usuarios N2 y N3: hasta un determinado tope, el gas se paga con asistencia estatal, pero el excedente se factura a precio pleno, lo que puede encarecer de manera significativa las boletas.

Con los nuevos valores, las facturas registrarán subas que varían según el consumo, la región y la categoría del usuario, sumándose a los incrementos ya aplicados en los últimos meses.

Desde el Ejecutivo señalaron que la medida apunta a “ordenar el sistema tarifario” y avanzar hacia una reducción progresiva de los subsidios energéticos, en línea con los compromisos fiscales.

El ajuste en el gas se suma a otras actualizaciones en servicios públicos, como la electricidad y el transporte, en un contexto de reconfiguración de precios relativos que impacta directamente en el bolsillo de los hogares.