El Ejecutivo busca derogar el régimen que establece un valor uniforme para cada publicación. Libreros, editoriales y escritores advierten sobre el impacto en comercios independientes.
La propuesta fue elaborada por el Ministerio de Desregulación y también contempla eliminar el Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura. Actualmente, el precio de venta al público es fijado por la editorial o el importador y debe respetarse en todo el país.
La legislación vigente admite descuentos limitados en ferias y rebajas especiales para compras públicas destinadas a distribución gratuita. El Gobierno sostiene que eliminar esas restricciones aumentaría la competencia y permitiría conseguir algunos títulos a menor precio.
Las principales entidades editoriales consideran que las grandes cadenas y plataformas podrían concentrar las ventas mediante descuentos en los libros más populares. La iniciativa todavía no fue convertida en ley, por lo que el régimen actual continúa vigente.