La medida de fuerza convocada por sectores gremiales afectó el inicio del ciclo lectivo en distintas ciudades bonaerenses. El Gobierno provincial cuestionó la decisión y ratificó que las negociaciones salariales siguen abiertas.

El paro docente tuvo un alto nivel de adhesión en varias localidades de la provincia de Buenos Aires y condicionó el comienzo de clases en numerosas escuelas. La medida fue impulsada por sectores sindicales que reclaman una mejora salarial y cuestionan la última propuesta oficial, en el marco de la negociación paritaria con el Ejecutivo bonaerense.

Según reportes de distintas regiones, muchas instituciones no pudieron iniciar con normalidad el ciclo lectivo debido a la ausencia de maestros y profesores. En algunos distritos, el dictado de clases fue dispar, con establecimientos que funcionaron parcialmente y otros que permanecieron prácticamente sin actividad.

Desde la administración de Axel Kicillof señalaron que la propuesta salarial presentada contempla aumentos en línea con la evolución de los ingresos provinciales y remarcaron que el diálogo con los gremios continúa abierto. Además, expresaron su preocupación por el impacto de la medida en los estudiantes y sus familias, especialmente en el primer día del calendario escolar.

Por su parte, los sectores sindicales que impulsaron el paro sostienen que la oferta resulta insuficiente frente al contexto inflacionario y advierten que podrían profundizar las acciones si no hay una mejora concreta en la negociación. El conflicto suma tensión al inicio del año escolar y mantiene en incertidumbre a miles de alumnos bonaerenses.