Fernando Sabag Montiel, el hombre que disparó en 2021 contra la entonces vicepresidenta Cristina Kirchner, aseguró este miércoles en el juicio oral que se sigue por el intento de magnicidio que quería matarla por una cuestión de “interés público” y remarcó: “Yo soy el resultado o factor de muchas fallas de la Justicia”.
“Estoy acá porque una parte de la Justicia no funciona, me cargué una mochila, traté de pagar el precio de lo que otros no hicieron”, sostuvo el imputado al declarar en el debate oral que comenzó en la mañana de este miércoles en los tribunales de Retiro.
Acerca de los motivos que lo llevaron a tomar la decisión, argumentó que “Cristina Fernández de Kirchner es corrupta, roba, hace daño a la sociedad, y la mayoría siente lo mismo que yo” y en todo momento hizo hincapié en que se trató de algo “personal” y nadie le pidió hacerlo.
“Se me tildó de sicario, de psicópata, se me relacionó con Revolución Federal, que no conozco, o se dijo que recibí dinero, pero es un acto de justicia, no traté de favorecerme económicamente. Tiene una connotación ética y más comprometida con el bien social que otra cosa”, aseguró Sabag Montiel.
Según el acusado, la única que sabía lo que iba a hacer era su entonces novia, Brenda Uliarte, también juzgada en este debate, con quien -sostuvo- “nunca” compartió aficiones políticas ya que él se considera “apolítico”.
“Las bases por las que cometí el atentado no es por estar en las antípodas del kirchnerismo, los fines tienen un tinte personal más que un fin que pueda beneficiar a un sector político”, consideró y agregó que el fin de matar a la expresidenta era por “una cuestión de incomodidad con lo establecido”.
En otro tramo de su declaración, Sabag Montiel dijo que la exmandataria era “ladrona, asesina, llevó a la Argentina a la inflación” y que el motivo para matarla también fue que se sintió “humillado por pasar de tener un buen pasar económico a ser un vendedor de copitos” (de nieve).
Acerca de la participación de la joven en el hecho, dijo que ella “escuchaba” sus ideas y adónde quería llegar. “Ella no estaba tan segura de lo que podía hacer, lo tomó como un juego de niños, no como algo serio y si bien eso la complicaba, no hubo un freno: ´no hagamos esto, podemos ir presos nos vamos a complicar la vida`. Ella no midió las consecuencias”, señaló a los jueces.
Consultado por la fiscal Gabriela Baigún sobre en qué consistía el atentado, respondió que “matar a Cristina”.
“Yo la quería matar y ella quería que muriera”, dijo de forma enfática sobre su postura y la de Brenda y restó importancia a los chats que constan en la causa donde la joven señala que preferiría ser ella la que cometiera el hecho. “Yo nunca la dejé que lo hiciera. Ella quería ser más una espectadora que una partícipe”, subrayó.
Luego se refirió al momento exacto del atentado contra Fernández de Kirchner y relató: “Le apunté a la cara, gatillé una vez, no dos. No le volví a dar recámara al arma porque fui interceptado, no tuve momento de salida, de escape”.
“La distancia fue prudencial para poder llegar, serán 30 centímetros”, estimó en referencia al lugar desde donde disparó, mezclado entre los militantes que esa noche se congregaban frente a la casa de Cristina días después de que pidieran 12 años de prisión en su contra en la causa conocida como Vialidad.
Fuente: Somos Télam