Para abordar esta situación, surgió el grupo de investigación «Apostar no es un juego», conformado por profesionales de diversas disciplinas y docentes de distintas universidades.

El equipo presentó un informe en el que se investiga el impacto del juego online en los jóvenes. La idea de realizar este estudio surgió a partir de consultas de docentes de Chivilcoy, quienes observaban a sus estudiantes apostar en los recreos y clases.

Esta práctica, cada vez más normalizada, llevó a los investigadores a analizar el problema, concluyendo que afecta transversalmente a jóvenes de todas las clases sociales.

El informe se basó en más de 9.000 encuestas realizadas entre marzo y julio a jóvenes de entre 15 y 29 años de diversas localidades del país. Según el documento, el 30% de la población en Argentina tiene alguna relación con las apuestas, y 7 de cada 100 son considerados adictos.

Además, el estudio señala que mientras a los adultos les lleva unos siete años desarrollar una adicción al juego, los jóvenes lo hacen en solo dos.

La diputada nacional Constanza Alonso, quien participó en la investigación, destacó que el 94% de los adolescentes y jóvenes conoce las apuestas en línea, y el 40% ha apostado recientemente o lo sigue haciendo, dedicando hasta dos horas diarias a plataformas, muchas de ellas ilegales. (InfoGEI)