A 42 años de la asunción del presidente Raúl Alfonsín, el país recuerda el día que puso fin a la última dictadura cívico-militar y marcó el comienzo de una nueva etapa democrática que aún continúa en construcción.

El 10 de diciembre de 1983, el Dr. Raúl Alfonsín asumió la Presidencia de la Nación, cerrando definitivamente el ciclo del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, una dictadura cívico-militar que se extendió durante casi ocho años y dejó como saldo la desaparición y persecución de miles de personas, además de un profundo deterioro en el aparato productivo, económico y cultural del país. A ello se sumó un fuerte desgarro del tejido social argentino que aún hoy deja marcas.

En 2007, el Congreso Nacional sancionó la Ley Nº 26.323, que declaró al 10 de diciembre como el Día de la Restauración de la Democracia, conmemoración destinada a recordar la recuperación del Estado de derecho y a destacar la trascendencia histórica, política y social de este hito. La normativa también busca promover valores democráticos y fortalecer la memoria colectiva.

Una democracia construida por muchos

La recuperación del sistema democrático no fue producto de un único actor, sino el resultado de la acción conjunta de diversos sectores de la sociedad: los partidos políticos tradicionales, gran parte del movimiento obrero, organismos de derechos humanos y múltiples organizaciones sociales que, de manera progresiva, enfrentaron la represión estatal y denunciaron las violaciones a los derechos fundamentales.

La democracia como forma de vida

Si bien el retorno institucional marcó un antes y un después en la historia argentina, especialistas y referentes coinciden en que la tarea de construir y consolidar la democracia continúa hasta hoy. Su profundización requiere del compromiso cotidiano de toda la ciudadanía: no se limita a un acto electoral, sino que implica asumirla como un modo de vida que promueve el respeto, la participación y la convivencia plural.

Aceptar este desafío —sostienen distintas voces— es fundamental para que la democracia siga fortaleciéndose y respondiendo a las necesidades de un país que eligió vivir en libertad.