El gobernador bonaerense aseguró que la crisis actual es consecuencia directa de las políticas del Gobierno nacional y llamó a ampliar la base del peronismo.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cuestionó con dureza la gestión del presidente Javier Milei y aseguró que la situación económica y social que atraviesa el país “es un desastre productivo, laboral, social y alimentario” generado por las políticas nacionales. Lo hizo al encabezar la primera reunión del Consejo del Partido Justicialista bonaerense.
“Ni la herencia ni el ‘riesgo kuka’ explican lo que está pasando”, afirmó Kicillof, quien sostuvo que “el plan para ocultar la crisis se derrumbó” y remarcó que la única causa de la situación actual “es la política económica del Gobierno nacional”. En ese marco, convocó a la militancia a “explicar en todos los barrios” el origen del deterioro.
Durante su intervención, el mandatario también planteó la necesidad de ampliar el espacio político. “Estamos en una etapa de construcción en la que tenemos que acercarnos a sectores económicos, sociales y culturales que muchas veces nos han sido adversos”, expresó, y aclaró que no se trata de alianzas electorales sino de “escuchar, discutir y convencer” a quienes están desencantados.
En la reunión partidaria se definieron además nuevas autoridades: Verónica Magario fue designada vicepresidenta primera y Federico Otermín vicepresidente segundo. También asumieron roles clave Mariano Cascallares, Julio Alak y Mariel Fernández, mientras que se ratificaron autoridades en el área financiera del partido.
Por último, Kicillof llamó a “terminar con esta pesadilla” y afirmó que el peronismo bonaerense será “responsable de ponerle fin a este modelo”. En ese sentido, se anunció una movilización para el próximo miércoles hacia el Ministerio de Capital Humano, con el objetivo de reclamar fondos destinados a sostener los servicios alimentarios escolares en la provincia.